¿Cuándo acudir a una psicóloga infantil?

¿Cuándo acudir a una psicóloga infantil?

De por sí, la psicología es considerada por su origen etimológico como el estudio del alma. En el caso de la pisicología infantil, esta es definida como el análisis del comportamiento del niño, desde el nacimiento hasta la adolescencia, centrándose en su desarrollo físico, motor, cognitivo, perceptivo, afectivo y social.

Entonces, ¿Qué hace por nosotros una psicóloga infantil Madrid? Pues, los profesionales en esta área atienden a dos variables básicas que pueden incidir en el desarrollo del niño: el factor ambiental, como la influencia de sus padres o de sus amigos, y el factor biológico, determinado por la genética.

Existe una realidad fundamental en este tema y es la necesidad de que los padres reaccionen y sepan cuándo acudir a un especialista para poder darle solución al problema que tenga el hijo, sea del tipo que sea. En este sentido, hay una serie de parámetros que son los que le pueden indicar al padre o a la madre que ha llegado el momento de solicitar la ayuda profesional.

Los niños viven una etapa mucho más rápida en cuanto a su crecimiento y desarrollo en comparación a la supuesta estabilidad de los adultos. Ellos atraviesan innumerables cambios físicos debido a la maduración, importantes cambios sociales, cognitivos y comportamentales que dejan profundas secuelas en su psique.

Lo vital aquí es lograr que esas secuelas sean más positivas que negativas y, en todo caso, la psicología infantil Madrid se encargará de enseñarles a los padres y a los propios niños a manejar esas situaciones extremas de la mejor manera posible.

Ahora bien, ¿Cuándo acudir a una psicóloga infantil? He aquí algunas conductas que deben llamar la atención:

  • El niño muestra conductas difíciles: desobediencia, agresividad, obsesiones, tics, miedos, hiper-sensibilidad, extrema timidez y otras.
  • Hay problemas en la guardería, como llantos excesivos; o en el colegio, como falta de concentración, roces con compañeros, aislamiento, hiperactividad o aburrimiento.
  • El niño tiene problemas físicos sin una causa médica, como dolor de cabeza, de tripa, vómitos, eczemas, etc.
  • El niño sufre un cambio repentino e inexplicable; de un niño activo se vuelve apático; de un niño alegre se vuelve triste, etc.
  • El niño no parece estar feliz. Apenas juega, llora por todo, no tiene amigos, teme estar solo, tiene problemas de sueño, etc.

Muchos creen que ir a una psicóloga infantil significa que no hemos hecho las cosas bien o que hemos cometido un error, creemos que la sociedad nos criticará o señalará. Los padres no nacen aprendidos y es recomendable buscar ayuda profesional para poder guiar a los niños de hoy y se conviertan en los hombres y mujeres del mañana que el mundo necesita.

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